El verano se está terminando y el otoño está cada vez más cerca. Esto puede afectar a tu mascota de distintas formas debido a los cambios en el clima y las condiciones ambientales.
Algunos de los cambios en tu mascota que pueden llegar a ser más notables son cambios en el apetito, en la actividad física o en el pelaje en épocas más frías.

 

¡Sigue leyendo para descubrir los motivos y cómo sobrellevar estas situaciones mucho mejor!

Cambios en el apetito de tu mascota

 

Puede que tu mascota tenga más o menos apetito dependiendo de la época del año.

En meses de frío es usual que tiendan a comer más para mantener su temperatura corporal, por instinto de supervivencia o porque tienen un mayor gasto energético, entre otros motivos.

Nuestros peludos intentan regular su temperatura corporal cuando hace frío mediante su dieta, ingiriendo mayor cantidad de alimento y de mayor contenido calórico, es decir, más rica en grasas.

Esta razón está muy unida al hecho de que tengan un mayor gasto energético en otoño e invierno: para mantenerse calientes, queman más calorías, por lo que necesitan, en consecuencia, una ingesta calórica mayor.

Si tras la explicación de dos de los motivos por el que tu perro o gato puede notar cambios en su apetito, te estás preguntando qué hemos querido decir con instinto de supervivencia, déjanos decirte que todo se trata de naturaleza. Los animales tienden a acumular reservas de grasa durante los meses más cálidos para tener energía en caso de escasez de comida, y esto puede llegar a ser una razón por la que tu mascota aumente su ingesta de comida de cara a afrontar el invierno.

Cambios en la actividad física de tu mascota

 

El clima también puede influir en la cantidad de ejercicio que una mascota puede realizar. Cuando hace frío o hace mal tiempo con lluvia o nieve tendremos paseos más cortos, mientras que en verano debemos evitar pasear en las horas más calurosas. También es importante evitar caminar en superficies calientes para proteger sus almohadillas.

Para ambos casos, te recomendamos probar Paw&Skin Repairing. Es importante mantener las almohadillas de tu peludo protegidas y bien hidratadas, ya sea del frío o del calor.

Cambios en el pelaje o la piel de tu mascota

 

El frío puede afectar al pelaje y la piel de tu perro o gato de distintas formas: sequedad o pequeñas grietas en la piel, almohadillas secas o cambios en el pelaje.

Para contrarrestar la sequedad de la piel y las grietas que esto pueda causarle a tu peludo, es importante proporcionales una buena hidratación, al igual que con las almohadillas.

 

En otoño e invierno es normal que el pelaje de nuestra mascota se vuelva más denso, es un mecanismo adaptativo natural contra el frío. Si notas que el pelo crece muy débil, frágil o se cae de forma excesiva, te recomendamos acudir siempre al veterinario para descartar cualquier problema de salud.

Ante cambios en el pelaje debidos a la época del año, puedes probar Skin & Coat Pearls, formulado con Omega 3, que contribuye a una correcta funcionalidad de la piel y al mantenimiento de su estructura, y Vitamina E, un potente antioxidante que ayuda a la protección de las células frente a la oxidación.

 Esperamos haberte ayudado a sobrellevar mejor el cambio de estación con estos consejos para que tu peludo se adapte mejor. Recuerda prestar atención a sus necesidades concretas y acudir a un profesional si tienes dudas sobre si su comportamiento es normal de la época del año o es algo excepcional.

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